Un movimiento identitario que trasciende el disfraz ha pasado de las comunidades digitales a las calles de Buenos Aires, generando desconcierto público y preocupación por la seguridad. Los Therians, individuos que aseguran sentirse animales en cuerpos humanos, han escalado su presencia desde nichos de internet hasta parques y espacios públicos, adoptando comportamientos como saltos, aullidos e interacciones de manada que desafían las normas de convivencia urbana. La tensión se materializó en febrero de 2026 con reportes de violencia que forzaron la intervención policial. Según el diario La Nación, una adolescente en Córdoba denunció haber sido perseguida, olfateada y mordida en el tobillo por un grupo de jóvenes con máscaras de lobo, provocándole una herida. Este incidente, analizado en programas como Infobae a la Tarde, encendió las alarmas no solo en Argentina sino también en Uruguay, donde autoridades reportaron alteraciones del orden protagonizadas por grupos vinculados al movimiento. El fenómeno plantea un desafío legal y social sin precedentes: cómo regular conductas que sus practicantes consideran una identidad intrínseca, pero que en espacios públicos pueden derivar en agresiones físicas.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




