La nueva subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, enfrenta una carrera contra el tiempo para cumplir el mandato del gobierno de emergencia del presidente Kast: destrabar inversión y atender urgencias sociales en seguridad. En un encuentro con la Cámara Chilena de Infraestructura Digital (Idicam), Garrido reveló que la Subtel concentrará sus primeros 90 días en dos frentes críticos que llevan años pendientes y generan fricción con municipios y empresas. El primer eje es la implementación definitiva de la ley ‘Chao Cables’, que busca eliminar el desorden de cables aéreos que municipios califican como ‘basura’. Garrido admitió que será un trabajo costoso pero necesario, requiriendo coordinación entre municipios, empresas y la Subtel como articulador. El segundo foco es revisar la norma de prefijos para llamadas comerciales, tras un fallo de la Corte Suprema que eximió al retail financiero. La autoridad expresó preocupación porque llamadas importantes de centros educativos y de salud no sean contestadas, requiriendo un ajuste normativo mayor. Estas acciones buscan impactar directamente en la inversión del sector. Garrido señaló que la simplificación regulatoria -incluyendo la firma del reglamento de la Ley Marco de Permisos Sectoriales este viernes- y la reducción de carga burocrática mediante decretos y resoluciones son clave para ‘destrabar la inversión’.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




