El penal Punta Peuco, ahora llamado Centro de Cumplimiento Penitenciario Tiltil, está en plena transformación para recibir a reos comunes, marcando un giro radical en su historia como cárcel para condenados por delitos de lesa humanidad. Reportajes T13 documentó cómo las antiguas comodidades, como salas de estar, electrodomésticos y dos canchas de tenis, están siendo reemplazadas por celdas comunes, en un contexto donde el sistema penitenciario chileno enfrenta una sobrepoblación del 140%. La cárcel, que actualmente alberga a condenados por delitos de lesa humanidad, sumará 32 internos «comunes» con un perfil específico: hombres de 60 años o más, con bajo o mediano compromiso delictual, y condenados por delitos económicos, sexuales y de lesa humanidad. La construcción de nuevas celdas y la instalación de una zona de generación de energía y una planta de tratamiento de aguas evidencian la preparación para aumentar la población carcelaria, en un país con 62 mil personas privadas de libertad y una capacidad que bordea los 42 mil internos. Este cambio impacta directamente en la gestión del hacinamiento penal, que afecta a miles de reclusos en Chile.
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