El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, salió fortalecido tras una decisión judicial que rechazó su desafuero, pero lanzó una advertencia política que tensa el clima previo al cambio de gobierno. La Corte de Apelaciones de Santiago desestimó unánimemente la solicitud de la Fiscalía de Antofagasta, que buscaba formalizarlo por un supuesto fraude al fisco vinculado a un convenio de $1.689 millones para el programa de prevención del suicidio Quédate. Orrego, en una vocería pública, celebró el fallo y emplazó a la Fiscalía a perseguir, en cambio, la apropiación indebida de 1.000 millones de pesos por parte de la fundación ProCultura. El gobernador apuntó directamente a la oposición, afirmando que ‘la derecha ha tratado por todas las vías’ sacarlo del cargo, aludiendo a presentaciones de consejeros de Chile Vamos y el Partido Republicano ante el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) para buscar su destitución. Admitió arrepentimiento por el trato con ProCultura, pero defendió el programa Quédate y garantizó la recuperación total de los fondos, insistiendo en que no se inventen delitos para acusar falsamente a autoridades. La tensión trasciende lo legal y se instala en el terreno político, con Orrego advirtiendo al próximo gobierno que asume el 11 de marzo sobre los riesgos de instrumentalizar la justicia con fines partidistas. Recordó los procesos que enfrentó el fallecido expresidente Sebastián Piñera y sostuvo que esta práctica daña la democracia, marcando un choque que podría afectar la gobernabilidad y las relaciones entre poderes en un año clave.
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