Un operativo de detención en Argentina para capturar a Galvarino Apablaza, exlíder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y acusado como autor intelectual del asesinato del exsenador Jaime Guzmán, fracasó este miércoles 1 de abril. Fuentes argentinas confirmaron que la orden de detención ya estaba emitida, pero Apablaza no fue hallado en su domicilio en Barrio Moreno, lo que obliga a continuar diligencias en otras direcciones. La captura era clave para su extradición a Chile, anunciada como «inminente» durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric. El entonces ministro Luis Cordero había declarado que los medios para traerlo estaban coordinados, a la espera de la decisión argentina. La UDI había manifestado su esperanza de una extradición rápida para que enfrentara justicia, coincidiendo con la romería por los 35 años desde la muerte de Guzmán. El ministro de Justicia, Fernando Rabat, se desmarcó del caso, afirmando que no tiene antecedentes y que no corresponde intervenir porque el asunto está radicado en Argentina. Este revés retrasa un proceso judicial de alto perfil que involucra delitos como el asesinato de Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards, manteniendo en vilo a las autoridades chilenas y a grupos políticos como la UDI. Ahora, las investigaciones continúan en Argentina para localizar a Apablaza, cuyo regreso a Chile depende de su captura. La situación expone las complejidades de la cooperación internacional en casos de extradición y deja pendiente la rendición de cuentas por un crimen que marcó la historia política chilena.
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