A menos de tres semanas de que la jornada laboral en Chile se reduzca de 44 a 42 horas semanales, una de cada cuatro empresas aún no sabe cómo implementar el cambio. Según una encuesta de Auditeris, el 24% de las compañías consultadas llega al 26 de abril sin una estrategia clara, lo que expone a miles de trabajadores a posibles desacuerdos sobre sus nuevos horarios y derechos. La falta de definición genera un riesgo operativo inmediato para un sector importante del tejido empresarial. La implementación de la reducción puede materializarse de distintas formas: salir más temprano algunos días, reducir minutos diarios o ajustar turnos. La modalidad más usada, según el sondeo, es la reducción diaria de jornada, elegida por 6 de cada 10 empresas. Marta Meneses, gerente del Área Laboral de Auditeris.com, enfatiza que cualquier cambio debe quedar formalizado por escrito y con acuerdo entre las partes, ya sea en contrato o mediante un anexo, para garantizar claridad al trabajador. La ley, que es un paso gradual hacia las 40 horas semanales, incorpora otros cambios clave que impactarán directamente a los trabajadores. Estos incluyen mayor flexibilidad horaria en teletrabajo para padres y cuidadores de menores, restricciones a la exclusión de jornada para evitar abusos, compensación de horas extras con días de descanso, y más descanso para trabajadoras de casa particular.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




