La Agencia Internacional de Energía (AIE) lanzó una advertencia histórica: el mundo enfrenta la mayor interrupción del suministro de petróleo jamás registrada. El conflicto en Oriente Medio, iniciado el 28 de febrero con bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán, ha paralizado el estratégico estrecho de Ormuz, bloqueando una parte esencial del tráfico mundial de hidrocarburos y dañando instalaciones clave de producción en toda la región. Ante esta crisis sin precedentes, los 32 países miembros de la AIE, incluido Estados Unidos, tomaron una medida extraordinaria: liberaron un récord de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas. La decisión busca calmar un mercado que se ha vuelto extremadamente volátil desde el inicio del conflicto, aunque los precios del crudo ya superaron momentáneamente la barrera de los US$100 por barril. El impacto económico es inmediato y severo. Los países del Golfo han reducido su producción petrolera en al menos 10 millones de barriles diarios debido al bloqueo de Ormuz, controlado de facto por Teherán. Mientras el Brent del mar del Norte cotizaba en US$97 y el West Texas Intermediate en US$91,6, el analista Stephen Innes de SPI Asset Management advirtió que ‘la alarma geopolítica sigue sonando’ y comparó la medida de la AIE con ‘utilizar una manguera para apagar el incendio de una refinería’.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




