La tensión en el Golfo Pérsico escala tras un intercambio de declaraciones entre Irán y Estados Unidos que pone en riesgo el flujo global de energía. La Guardia Revolucionaria de Irán respondió este martes al presidente estadounidense, Donald Trump, quien había afirmado que la guerra con Teherán está ‘prácticamente terminada’ y que el país carece de fuerza militar. En un comunicado difundido por la agencia Fars, el cuerpo militar de élite iraní subrayó: ‘Estamos dispuestos a expandir la guerra; la seguridad será para todos o la inseguridad para todos. Somos nosotros quienes determinaremos el fin de la guerra’. La Guardia Revolucionaria desmintió las afirmaciones de Trump, señalando que sus misiles son ‘ahora más potentes que al comienzo de la guerra, con mayor volumen y ojivas de más de una tonelada’. Además, criticó que buques de guerra estadounidenses se han estacionado a más de 1.000 kilómetros del estrecho de Ormuz para protegerse de estas capacidades. El comunicado reiteró una amenaza clave: si EE.UU. e Israel continúan sus agresiones, Irán ‘no permitirá la exportación de un solo litro de petróleo de la región a la parte hostil y sus socios hasta nuevo aviso’.
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