La Región del Maule enfrenta una emergencia forestal crítica, con dos incendios activos que mantienen en vilo a las autoridades y ponen en riesgo zonas habitadas y áreas productivas. Mientras los equipos de combate trabajan contrarreloj, la magnitud de los siniestros ha obligado a mantener alertas de riesgo diferenciadas que reflejan la gravedad desigual en cada comuna. En Linares, el incendio del sector Cajón de Pejerrey ha consumido 1.060 hectáreas y dejó tres brigadistas de Conaf lesionados durante las labores de control. Este siniestro mantiene a la comuna en alerta roja desde el 12 de febrero de 2026, con cinco brigadas y cuatro aeronaves trabajando en el lugar. En Parral, el fuego en el sector El Bosque ha afectado 3.516 hectáreas -la mayor superficie consumida- aunque sin reportar personas lesionadas ni viviendas dañadas, manteniéndose en alerta amarilla desde el 24 de febrero con seis brigadas y dos aeronaves desplegadas. La emergencia representa un desafío operativo significativo para los servicios de emergencia, con nueve incendios activos reportados inicialmente en la región y seis ya extinguidos. La coordinación entre Senapred, Conaf y la Delegación Presidencial Regional busca contener la propagación hacia zonas pobladas, mientras los recursos desplegados incluyen desde camiones cisterna hasta puestos de comando especializados.
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