El plan de austeridad fiscal del gobierno chileno, que busca un ahorro de 3 mil millones de dólares mediante un recorte presupuestario del 3% en todos los ministerios, enfrenta dificultades que podrían obligar a La Moneda a flexibilizar la meta. Ministerios como Defensa, Vivienda, Educación y Desarrollo Social han mostrado problemas para ajustarse, sumándose a la excepción ya otorgada al Ministerio de Seguridad, lo que pone en riesgo los objetivos fiscales y genera tensiones políticas. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reconoció la complejidad del ajuste, mientras el presidente José Antonio Kast señaló que se evaluará ‘caso a caso’ dónde aplicar los recortes. La oposición, con senadores como Iván Flores (DC) y Juan Luis Castro (PS), presiona para que se cumpla la meta, criticando posibles afectaciones en áreas prioritarias. Incluso dentro del oficialismo hay disidencias, como la del senador de la UDI Javier Macaya, quien cuestionó incluir al Ministerio de Salud bajo el mismo criterio. Este escenario amenaza con socavar la credibilidad fiscal del gobierno y retrasar proyectos clave, como el despliegue en la macrozona norte (Defensa) o la reconstrucción (Vivienda), en un contexto donde la violencia escolar (Educación) y las críticas por recursos comprometidos añaden presión.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




