La futura ministra de Energía, Ximena Rincón, dejó en suspenso el respaldo a una propuesta del gobierno saliente para manejar una deuda de US$860 millones que las distribuidoras eléctricas comenzarán a cobrar a los usuarios desde abril. Tras una reunión con el biministro Álvaro García, Rincón declaró que revisará la iniciativa, enfatizando la prioridad del presidente electo José Antonio Kast en transparencia tarifaria y menores costos para las personas, sin comprometerse con el plan actual. La propuesta del Ministerio de Energía, que requiere un proyecto de ley, establece un cargo único de $8 por kWh para clientes residenciales, generando un pago promedio de $1.450 mensuales durante 48 meses. Incluye un subsidio para proteger al 40% más vulnerable de la población, con un costo estimado de $15 mil millones y una recaudación de $19 mil millones, según García. La deuda, parte de un total de US$6.000 millones originado por el congelamiento de tarifas en 2019, fue mandatada para cobro por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). El impacto recae directamente en los hogares chilenos, que enfrentarán alzas en sus cuentas de luz a partir de abril si no se define una solución. La incertidumbre sobre el respaldo del nuevo gobierno pone en riesgo la certeza jurídica para las distribuidoras, representadas por el gremio Empresas Eléctricas A.G.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




