Los conductores que transitan por el recambio de veraneantes se enfrentan desde este jueves a un escenario de precios mixto en las estaciones de servicio. Mientras las gasolinas de 93 y 97 octanos experimentan alzas de 13,4 y 18,2 pesos por litro respectivamente, el diésel y el GLP vehicular registran bajas de 12,3 y 21,8 pesos por litro. El kerosene o parafina presenta la variación más drástica, con un incremento del 67,1%. La Empresa Nacional del Petróleo (Enap) publicó estas estimaciones, que rigen desde el 12 de febrero y se mantendrán por tres semanas. La estatal aclara que no fija ni regula los precios finales, sino que comercializa derivados a las distribuidoras, quienes determinan el costo al consumidor. Sus cálculos consideran valores de importación desde la Costa del Golfo de Estados Unidos y normas locales como el Mepco y el Fepp. El impacto se siente en el bolsillo de los usuarios durante una temporada de alta movilidad. Quienes utilizan motores diésel encuentran un alivio inmediato, mientras que los que dependen de gasolina o parafina para calefacción enfrentan un golpe adicional. Este movimiento se produce en paralelo a un aumento significativo en el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), tras la implementación de la Ley Jacinta que duplicó los montos de cobertura.
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