Un acento peruano al otro lado de la línea revela un cambio silencioso en la salud pública chilena: el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) externalizó su servicio de atención telefónica a Lima, Perú. La decisión, que pasa desapercibida para muchos usuarios, despierta dudas inmediatas sobre la calidad del servicio y la transparencia en el uso de recursos públicos, en un organismo que maneja los dineros estatales destinados a salud. Fonasa adjudicó mediante licitación pública en 2025 el servicio de Centro de Atención Telefónica a ENTEL CALL CENTER, iniciando operaciones el 1 de diciembre de 2025. El servicio se presta a través de una plataforma mixta con operación en Santiago de Chile y Lima, Perú, donde empresas multinacionales de telecomunicaciones optimizan costos instalando centros en países vecinos con mano de obra más barata. Fonasa explicó que las bases de licitación no establecieron restricciones geográficas y la adjudicación se basó en criterios técnicos y económicos. El impacto es significativo: Fonasa es la aseguradora más grande de Chile, encargada de recaudar, administrar y distribuir fondos estatales para salud. La externalización plantea riesgos sobre la continuidad y eficiencia del servicio, aunque Fonasa negó que la calidad se vea afectada, citando solo 11 reclamos en febrero sobre un promedio de 3.500 llamadas diarias.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




