El expresidente boliviano Evo Morales reavivó la tensión histórica con Chile al acusar al actual mandatario de Bolivia, Rodrigo Paz, de renunciar de facto a la demanda marítima, un reclamo que data de la Guerra del Pacífico de 1879. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Morales calificó la ocupación chilena de Antofagasta como una «invasión» que arrebató a Bolivia 400 km de costa y 120.000 km2 de territorio, y sostuvo que, por mandato constitucional, nunca se debe renunciar al mar. Morales señaló que el presidente boliviano, Rodrigo Paz, en una reunión con el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, declaró que «el mar no debe ser un ancla» y abogó por olvidar el pasado para restablecer relaciones diplomáticas, rotas desde 1978. El expresidente advirtió que estas acciones podrían generar un juicio de responsabilidades por «traición a la patria» contra Paz, intensificando la presión política interna en Bolivia. La controversia se enmarca en el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de 2018, que dictaminó que Chile no tiene obligación jurídica de negociar un acceso soberano al mar para Bolivia. Aunque Morales citó parte de la demanda que insta al diálogo, el tribunal rechazó la petición boliviana con doce votos contra tres, dejando el reclamo sin base legal pero manteniéndolo como un tema de alta sensibilidad nacional y bilateral.
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