Una seguidilla de fugas y liberaciones por error en el sistema penitenciario chileno ha desatado una crisis de credibilidad en Gendarmería, creando un escenario que expertos advierten como ‘terreno fértil’ para la corrupción. La percepción de debilidad institucional, tras la remoción de altas autoridades, podría ser interpretada por el crimen organizado como una oportunidad para infiltrar y corromper funcionarios desde dentro de las cárceles. Los hechos incluyen la fuga de dos condenados violentos desde la ex Penitenciaría, quienes escaparon vestidos como funcionarios, y múltiples errores en tribunales que llevaron a liberaciones indebidas. Según datos citados, en la última década se han otorgado 159 libertades por error a personas que debían estar privadas. Esto llevó al director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, a remover al director regional metropolitano y desvincular al alcaide junto con jefes operativo y de régimen, mientras el subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, anunció la intervención del recinto. Expertos como Luis Toledo (Cescro, U. San Sebastián) y Pablo Urquízar (OCRIT, U. Andrés Bello) coinciden en que las crisis institucionales generan vulnerabilidad percibida, explotada por el crimen organizado para intentar influir o corromper. La psicóloga forense Florencia Cox (U.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




