El sistema de transporte público del Gran Concepción, Santa Juana y Tomé se prepara para un cambio radical que eliminará el dinero en efectivo de más de 1.800 máquinas. La transformación, que busca replicar el modelo de la Región Metropolitana, enfrenta un cronograma ajustado: la firma del contrato con la empresa implementadora debe concretarse en marzo para iniciar la instalación de validadores en el segundo trimestre. El objetivo es que la ‘marcha blanca’ del nuevo sistema de pago electrónico comience en octubre de 2026 y que, para enero de 2027, el efectivo desaparezca por completo de las máquinas. Autoridades del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, encabezadas por el Subsecretario Jorge Daza y el seremi (s) en Biobío, Hugo Cautivo, se reunieron con operadores y con Hollman Suárez, director de Busmatick Group, la firma adjudicataria. El plan técnico contempla la instalación de más de 2.000 máquinas y la distribución gratuita de más de 30.000 tarjetas físicas del sistema, cuyo diseño —con el Campanil de la Universidad de Concepción— fue elegido por votación ciudadana. Además, desde el primer día funcionarán otros medios de pago, como la TNE, tarjetas de adulto mayor, tarjetas bancarias Visa y MasterCard, y billeteras digitales como la de Banco Estado.
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