El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, reveló ante el Senado que tres altos funcionarios estadounidenses lo contactaron directamente para alertar sobre riesgos de seguridad nacional vinculados a un proyecto de cable submarino chino, incluyendo siete ciberataques atribuidos a China. La presión diplomática incluyó llamadas del embajador de EE.UU. en Chile, Brandon Judd, y del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, quienes entregaron evidencia de ataques dirigidos a empresas de telecomunicaciones y constructoras chilenas. Muñoz detalló que, tras recibir la primera advertencia el 27 de enero a través de un funcionario de la Embajada de EE.UU., revirtió de inmediato su firma en el proyecto y elevó la información a Presidencia para una evaluación más profunda. Aseguró que las tres comunicaciones transmitieron ‘exactamente la misma información’, lo que llevó a paralizar el trámite del cable, aunque el decreto nunca llegó a la Contraloría. El ministro enfatizó que Chile es un país soberano y debe respetar su institucionalidad, pero la gravedad de los antecedentes justificó la acción. Este episodio expone la creciente tensión geopolítica en infraestructura crítica, donde Chile debe balancear inversión extranjera con seguridad nacional. La intervención directa de EE.UU., con advertencias específicas de ciberataques, podría impactar futuras inversiones chinas en sectores estratégicos y redefinir los protocolos de evaluación de proyectos de telecomunicaciones en el país.
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