La guerra en Medio Oriente mantiene al mercado financiero chileno en vilo, con el dólar disparándose y los inversionistas extranjeros apostando agresivamente contra el peso. La incertidumbre por la escalada del conflicto, que no mostró señales de distensión durante el fin de semana, ha llevado a que el petróleo supere los US$100 por barril, un nivel no visto desde agosto de 2022, y que el precio del dólar en Chile salte $8,9 hasta los $921,4 en las primeras transacciones del lunes. Los datos del Banco Central revelan que la posición neta de inversionistas extranjeros contra el peso chileno en el mercado derivado bordeó los US$10.000 millones al cierre del jueves, marcando un máximo. Esta presión especulativa se suma a un contexto donde el dólar ya se había disparado casi $40 en la primera semana de la guerra, impulsado por temores de estanflación global. Mientras tanto, el crudo Brent llegó a tocar los US$120 en la jornada asiática, y el cobre Comex bajaba 0,9% a US$5,75 por libra. La situación impacta directamente en la economía chilena, aumentando los costos de importación, presionando la inflación y afectando las proyecciones de crecimiento. El estratega sénior de Pepperstone, Michael Brown, señaló que las condiciones físicas del mercado del crudo se endurecen, con el estrecho de Ormuz prácticamente intransitable y varios Estados del Golfo reduciendo producción.
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