La Región del Biobío enfrenta una crítica situación hídrica, con sus embalses operando al 36% de su capacidad total, según datos oficiales de diciembre. Este déficit, agravado por altas temperaturas, pone en riesgo cultivos clave como maíz, remolacha y alfalfas, que se encuentran en su etapa de mayor desarrollo. José Miguel Stegmeier, presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío (Socabío), advierte que la intensa ola de calor exige eficiencia en el riego y gestión predial, mientras que la incertidumbre sobre reservas hídricas se profundiza por bajas precipitaciones y acumulación de nieve históricamente reducida. La seremi de Agricultura, Pamela Gatti, detalla un déficit pluviométrico regional del -14,3%, con la zona del valle alcanzando -21,8%. La acumulación de nieve en la cordillera presenta un déficit del -78,4% respecto a lo normal, afectando directamente a ríos como el Laja y Biobío, cuyos caudales muestran reducciones superiores al 50%. Esto proyecta una temporada de riego compleja, especialmente para sistemas sin embalses en cabecera. Las altas temperaturas generan estrés en cultivos, provocando daños en follaje, problemas metabólicos y pérdidas económicas. Gatti enfatiza la necesidad de incorporar tecnología, como estaciones meteorológicas y monitoreo de humedad del suelo, para optimizar el uso del agua y mitigar impactos.
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