La Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) se vio forzada a vender activos financieros por US$236 millones el año pasado para cubrir un hueco en las arcas fiscales, una maniobra que economistas y académicos califican como un ‘maquillaje’ presupuestario que debilita el rol estratégico de la institución. La operación fue necesaria para completar una entrega de US$3.888 millones a Hacienda, tras ingresos por litio menores a lo proyectado, y contó con la aprobación de casi todo el Consejo de Corfo, excepto la abstención de su vicepresidente ejecutivo, José Miguel Benavente. Los expertos advierten que este mecanismo traslada costos al desarrollo productivo y expone a Corfo a presiones fiscales coyunturales. La economista Michèle Labbé señala que ‘se está escondiendo’ la caída de ingresos, mientras Macarena García, de LyD, afirma que ‘se está descapitalizando Corfo para ocultar, en el fondo, la caída de ingresos’. Alejandro Weber, decano de Economía y Negocios de la USS y exsubsecretario de Hacienda, alerta que la venta representa cerca del 10% del total de posesiones de la Corporación y probablemente tenga costos financieros. El trasfondo de esta polémica es una estimación errónea del precio del litio que, según Manuel Reyes de la Universidad Andrés Bello, le cuesta a Chile ‘entre dos y tres hospitales de Buin-Paine’. Pablo Müller, académico de la U.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




