El sector de comida rápida en Chile cerró 2025 con un crecimiento real del 3%, impulsado por más transacciones y la apertura de nuevos locales, según datos de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga) y la Cámara Nacional de Comercio (CNC). Sin embargo, esta expansión ha generado una ‘cierta canibalización’, afectando el desempeño en ventas equivalentes y señalando una fase de mayor madurez con márgenes más estrechos y estrategias promocionales intensivas. El informe detalla que las ventas crecieron un 2,9% en el cuarto trimestre de 2025, con un consumo promedio por compra en baja acotada, reflejando la cautela de los consumidores y la relevancia de las promociones para sostener la demanda. Máximo Picallo, presidente de la Achiga, destacó la resiliencia del sector, que mantiene un crecimiento sostenido incluso en un contexto económico menos dinámico, con ventas dominadas por el canal presencial y una participación estable del digital. Este crecimiento importa porque muestra la capacidad de adaptación de la industria frente a cambios en hábitos de consumo, pero también revela riesgos como la canibalización entre locales y la presión sobre márgenes, lo que podría afectar la rentabilidad y la inversión futura en un sector clave para la economía chilena.
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