El sur de Chile enfrenta una emergencia forestal crítica, con 30 incendios activos que mantienen en alerta roja a cinco regiones y movilizan a brigadas de emergencia en una carrera contra el fuego. La Corporación Nacional Forestal (Conaf) reportó este martes 20 de enero, hasta las 19:00 horas, que los siniestros afectan a O’Higgins, Maule, Ñuble, Bío Bío y La Araucanía, con superficies preliminares que van desde 15 hectáreas hasta más de 15.000, evidenciando una escala devastadora. Entre los focos más graves destacan el incendio Perales Biobío en Ñuble, con 4.500 hectáreas, y los incendios Trinitarias y Rancho Chico en Bío Bío, que suman más de 22.000 hectáreas afectadas. Conaf, junto a bomberos, Carabineros, PDI, Fuerzas Armadas y brigadas de empresas, mantiene un despliegue intensivo en terreno, especialmente en Ñuble, Bío Bío y La Araucanía, donde la alerta roja es regional debido a la magnitud de los fuegos. La situación pone en riesgo comunidades, infraestructura y biodiversidad, con comunas como Mostazal, Retiro y Quillón bajo evacuaciones y cortes de rutas. La tensión narrativa radica en la capacidad de respuesta ante incendios que no ceden, en un contexto de temporada crítica que exige recursos coordinados para evitar mayores pérdidas humanas y económicas. El próximo paso depende del control efectivo de los focos activos, mientras las autoridades monitorean la evolución de siniestros como Conoco Chico en La Araucanía y Rahuil Bajo en Ñuble, que podrían agravar la emergencia si no se contienen pronto.
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