El Servicio de Impuestos Internos (SII) está reconfigurando el panorama tributario para el próximo año, con una ofensiva de transparencia que obligará a nuevos sectores a abrir sus libros. La Operación Renta 2026, que comienza en abril, introduce cinco nuevas declaraciones juradas diseñadas para capturar información que antes fluía con menos control, apuntando directamente a los criptoactivos, el leasing y los movimientos financieros internacionales. La directora (S) del SII, Carolina Saravia, explicó que el objetivo es hacer el proceso «mucho más fluido y con menos observaciones» para contadores y asesores, evitando que los contribuyentes enfrenten inconvenientes. Las nuevas obligaciones son específicas y con plazos estrictos. Para el mundo cripto, se crean dos declaraciones: una obliga a los proveedores de servicios (exchanges, wallets) a reportar anualmente datos de usuarios con residencia en el extranjero, y otra hace lo propio para usuarios con domicilio en Chile, detallando volumen, tipo de activo y billeteras. Ambas vencen el 30 de junio. Se suma la primera declaración jurada específica para leasing, que fuerza a las entidades arrendadoras a informar datos de contratos, bienes, valores y arrendatarios, también con plazo al 30 de junio. El impacto es directo sobre la trazabilidad financiera y los costos de cumplimiento. Una cuarta declaración, derivada de la Ley 21.
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