El cierre de 2025 dibuja un mapa de poder interno en la política chilena que podría definir la supervivencia misma de más de una decena de partidos. Mientras el Frente Amplio (57.714 militantes) y el Partido Nacional Libertario (51.256) lideran con holgura la membresía, una mayoría de los conglomerados con menos inscritos enfrenta la amenaza de disolución legal por sus magros resultados electorales. La base de adherentes se convierte así en un termómetro crítico de la salud y el futuro de las colectividades. Los datos del Servel al 31 de diciembre de 2025 revelan una clara jerarquía. Tras los dos líderes, aparecen el Partido Comunista, el Partido de la Gente y el Partido Socialista, todos en el rango de 40.000 a 49.000 militantes. Los partidos tradicionales de derecha, Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente, siguen con entre 30.000 y 39.000. En un undécimo puesto, el Partido Republicano del Presidente electo José Antonio Kast cuenta con 21.410 inscritos. El Partido Radical, el décimo con más militantes, es el único entre los ‘Top 10’ que también integra la lista de 13 partidos que no alcanzaron la votación suficiente para subsistir. La consecuencia inmediata es una presión extrema sobre la estructura partidaria. De los 15 partidos con menos militantes, 13 están encaminados a la disolución por ley.
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