Un mes después de los devastadores incendios forestales en la Región del Bío Bío, la tensión entre las autoridades y los afectados se agudiza. Más de mil personas se manifestaron en Penco, denunciando la falta de ayuda y el lento avance en la reconstrucción, lo que llevó al Gobierno a hacer un llamado urgente a la unidad para enfrentar la tragedia. El delegado Presidencial, Eduardo Pacheco, insistió en que se están entregando beneficios y avanzando en viviendas de emergencia, mientras el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, destacó la incertidumbre que persiste entre los vecinos de sectores afectados. En medio de las críticas, el Serviu informó detalles concretos sobre la reconstrucción. La directora del Serviu en el Bío Bío, María Luz Gajardo, aseguró que se realizará un contrato directo para la demolición de los edificios del sector Ríos de Chile, con un costo proyectado de entre 450 y 600 millones de pesos, y que se pedirán cotizaciones a empresas a nivel nacional. Además, anunció subsidios de arriendo y recursos para la reconstrucción definitiva en esa zona, aunque advirtió que será necesaria la instalación de villas de emergencia. La situación pone en evidencia los desafíos de la reconstrucción post-desastre, con implicaciones directas para la inversión pública, la confianza ciudadana y el bienestar de miles de personas.
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