Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, compareció ante un tribunal de California en un juicio histórico que cuestiona si plataformas como Instagram son adictivas para los niños. El magnate tecnológico fue interrogado sobre si su empresa hacía lo suficiente para verificar que menores de 13 años no usaran la red social, un punto central de la demanda que podría sentar precedente para miles de casos similares contra empresas del sector. Durante su testimonio, Zuckerberg admitió que Meta había mejorado en identificar usuarios menores, pero reconoció: “siempre deseo que hubiéramos podido llegar allí antes”. Los abogados de los demandantes, representando a una joven identificada como KGM y otra llamada Kaley, presionaron al ejecutivo con correos internos de 2015 donde fijaba objetivos para aumentar el tiempo de uso. Frente a la pregunta de si las personas adictas también tienden a aumentar su consumo, Zuckerberg respondió: “No sé qué decir a eso”. El caso, que también involucra a YouTube de Google, es seguido de cerca por sus implicaciones regulatorias y de responsabilidad corporativa. TikTok y Snapchat, mencionados en la demanda original, llegaron a acuerdos cuyos términos no se revelaron. La defensa de Meta argumenta que los daños alegados por KGM, quien afirma que Instagram empeoró su depresión, se debieron a otros factores de su vida.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




