La ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, advierte que el sector de la cereza en Chile, líder mundial, debe prepararse para una etapa de ajuste tras una nueva temporada que no cumplió las expectativas. Este anuncio llega en un momento crítico: el Año Nuevo Chino, el evento más importante para las exportaciones chilenas de esta fruta, que simboliza prosperidad en Asia, ya comenzó, pero la industria enfrenta dificultades comerciales y logísticas que amenazan su competitividad. Según un balance preliminar de Frutas de Chile, el volumen exportado alcanzó 113,8 millones de cajas, en línea con las proyecciones iniciales de 110 millones, con China como principal destino al concentrar el 87% (98,9 millones de cajas). Sin embargo, la temporada fue desafiante debido a condiciones climáticas que adelantaron la cosecha unos 10 días y un Año Nuevo Chino más tardío, lo que extendió el período de comercialización y generó una oferta concentrada en las primeras semanas. La ministra Fernández sostiene que este proceso de ajuste implica sofisticar la industria, diversificar mercados y elevar los estándares de calidad para mantener el liderazgo global. La relevancia del sector para la economía nacional hace que esta etapa sea crucial, ya que una falta de coordinación podría afectar la sostenibilidad y competitividad a largo plazo, impactando empleos e inversiones en el agro chileno.
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