La promesa de una inteligencia artificial ‘ética’ y pacifista chocó con la realidad de la guerra. Mientras Anthropic, la empresa fundada por los hermanos Amodei, vendía a su modelo Claude como una herramienta inofensiva y con una ‘Constitución’ propia que prohíbe usos violentos, el Pentágono la estaba integrando en la planificación de una operación militar. Según una investigación del Wall Street Journal, Claude procesó terabytes de inteligencia a través de las plataformas de Palantir Technologies para la incursión que capturó a Nicolás Maduro en Venezuela el pasado 3 de enero, una misión que incluyó bombardeos en Caracas. El acceso no fue directo. El Departamento de Defensa utilizó a Claude integrado en el ecosistema clasificado de Palantir, la firma de Peter Thiel especializada en análisis para la defensa. Esto permitió al Pentágono aprovechar la capacidad del modelo para encontrar patrones en datos masivos, sintetizando información en tiempo real para una operación de extracción de alto riesgo. Aunque Claude no ‘pilotó drones’, su procesamiento de inteligencia fue crítico para una misión con ‘botas sobre el terreno’ y bombardeos previos que causaron bajas, desafiando explícitamente los términos de servicio de Anthropic.
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