La Municipalidad de Concepción decidió cerrar una exposición artística instalada en dependencias municipales luego de que concejales y vecinos manifestaran su rechazo a algunas obras con contenido sexual explícito y mensajes considerados provocadores. Entre las piezas cuestionadas se encontraba un altar de carácter fálico con simbología satánica y una pintura que retrataba a Camila Polizzi, lo que generó una rápida controversia pública. Tras las críticas, el municipio anunció el término anticipado de la muestra y la apertura de un sumario administrativo para revisar cómo se autorizó su exhibición. La decisión reactivó el debate sobre los límites del arte en espacios públicos y el rol de las instituciones en la curaduría de contenidos financiados o alojados en dependencias estatales. Desde el municipio señalaron que se evaluarán los protocolos internos para evitar situaciones similares, mientras que sectores culturales advirtieron sobre el riesgo de censura y la necesidad de resguardar la libertad de expresión artística. El autor de una de las obras más cuestionadas, el artista Luis Almendra, quien se define como “extraterrestrisimo pintor”, explicó en sus redes sociales que su pintura titulada “Máquina de Guerra” busca representar, desde la ironía y la provocación, el poder contemporáneo y el espectáculo mediático. Aseguró que la obra no fue un encargo ni recibió pago por ella, y que forma parte de la muestra colectiva “Sismografía del Cuerpo”, defendiendo su propuesta como una reflexión crítica más que una provocación gratuita.
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