La familia del expresidente Sebastián Piñera Echenique acaba de cerrar un capítulo financiero de alto impacto, pagando uno de los impuestos a la herencia más voluminosos que se recuerdan en el país. Con un plazo legal que vencía este viernes, los herederos ingresaron este martes a la Tesorería General de la República el equivalente a casi 2,4 millones de Unidades Tributarias Mensuales, lo que en pesos chilenos suma unos $167 mil millones y, al tipo de cambio actual, se traduce en aproximadamente US$ 190 millones. Este movimiento no solo cumple con la obligación tributaria, sino que marca un hito en la historia fiscal chilena. Los cinco herederos forzosos –la viuda Cecilia Morel y los cuatro hijos Magdalena, Cecilia, Sebastián y Cristóbal Piñera Morel– actuaron bajo la asesoría del estudio Barros Errázuriz, con figuras clave como Fernando Barros Tocornal, Tomás Kovacevic y Bernardo Simián. Aplicando la tasa máxima del 25% sobre herencias que superan las 1.200 Unidades Tributarias Anuales, el pago refleja un patrimonio heredado total estimado en unos US$ 740 millones. A diferencia de la opción de pagar en cuotas hasta por tres años, la familia optó por liquidar el monto completo de una vez, con Cecilia Morel aportando más de US$ 60 millones y cada hijo poco más de US$ 30 millones.
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